(un poema publicat al 1972, a la Revista Literària “Camp de l’Arpa, Barcelona, pel que em pagar 1.000 pts, i recobrat ara després del darrer naufragi)
… de una apariencia de una realidadlenguaje ya irrespirablemonotonía de colores, los mismossonidos, plano inhabitablede una realidad envueltaen su propia aparienciacódigos de una rigidez igual a los signoscon que se expresan por el mismo orden al que está sujetalenguajes que se superponen como ladrillos de un muro, envuelven, ocultan, anulan, el origenmismo de sus códigos
Y ya que hablamos de códigosfijemos nuestra atenciónen el lenguaje de las flores: la esperanza, por ejemploel verde esperanza (PASEN PEATONES PASEN PEATONES)Pero sería sin duda expuesto despojarse de lasutil envoltura del lenguaje,encontrarnos así,de pronto un día, en la calle,expuestos a todaslas miradas, en cueros, ¿no es cierto, señorasy caballeros? También hay, no lo olviden, señalesque indican una prohibición y que llevan un colory figura distintivos para cada caso en particular
de una apariencia de una realidadcodificada hace ya tanto tiempo que muchos norecuerdan e incluso ignoranque no siempre, que fueron, que es posible incluso
pero la costrumbre (con sus códigos)nos indica el camino recto, preciso, seguro, que va,que lleva, la cuchara desde el plato de sopahasta la boca, el picaporte se acopla a la manoque lo empuña, los bancos informanpuntualmente del movimiento de las cuentascorrientes, los sexos,con la práctica, llegan a acoplarsecon cierta perfección, como engranajes que ajustan sin un movimiento de más, sin un chirrido.Mecánicamente.
Pero sería, es evidente, un riesgo enorme cambiarLos nombres de las cosas: llamar al frío, soledad, y a las mecedoras, ataúdes.
Así es que ya saben: SE PROHIBEcruzar los semáforos en rojocon el pretexto del suicidio
del suicidio de una aparienciade una realidadlenguaje ya irreversible…
J.L.S